Trastornos psicológicos en Antequera

Tipos de tratamientos

Tipos de tratamientos

Evaluación y tratamiento de:

Adultos
  • Ansiedad.
  • Fobia.
  • Depresión.
  • Estrés.
  • Insomnio.
  • Baja Autoestima.
  • Obsesiones.
  • Complejos.
  • Estrés postraumático.
  • Inseguridad.
  • Soledad.
  • Timidez.
  • Adicciones (juego, tabaco, alcohol y drogas).
  • Autocontrol emocional.
Niños
  • Asesoramiento a padres.
  • Niños afectados por separación de los padres.
  • Problemas escolares (atencionales, (TDAH), bajo rendimiento y acoso escolar).
  • Técnicas de estudio.
  • Celos, ansiedad y depresión.

Terapia de pareja y familiar
  • Problemas de comunicación.
  • Terapia de divorcio.
  • Celos.
  • Resolución de problemas.
  • Infidelidades.

Psicología jurídica y peritaciones judiciales.

La Clínica

La clínica 

La Psicóloga Isabel Rodríguez Romera es especialista en 

consulta psicológica en la localidad de Antequera.



La Psicóloga Isabel Rodríguez Romera ofrece tratamiento para la ansiedad en la localidad de Antequera.

Somos una clínica de psicología reconocida por la excelente atención que proporcionamos a nuestros pacientes y por los buenos resultados de las terapias psicológicas que desarrollamos con adultos y adolescentes.

Al frente de nuestro centro de psicología está la profesional Isabel Rodríguez Romera, licenciada en Psicología por la Universidad de Granada, título oficial de Psicóloga Especialista en Psicología Clínica y máster en Terapia de Familia.

Desde Psicóloga Isabel Rodríguez Romera le explicamos qué es la terapia psicológica y cuándo es necesaria llevarla a cabo.

La salud física es importante, pero también lo es la salud psicológica, sentirnos emocionalmente estables es fundamental para tener una buena calidad de vida tanto física como psicológicamente.

La terapia

La terapia es un proceso de comunicación constructiva, es decir, la persona puede expresarse con la seguridad de sentirse entendida, con la empatía y confidencialidad que caracteriza y define el espacio terapéutico.

La terapia tiene distintos momentos o fases:

La fase inicial de expresión del problema y del malestar emocional que supone para la persona y en donde analizamos la situación, sus causas y las consecuencias que produce, es decir, la fase de evaluación.

La fase de trabajo terapéutico es la etapa donde la persona llega a un nivel de comprensión de sí mismo, de entender y de entenderse, de una toma de conciencia sobre su realidad y definir metas que den realmente sentido a su vida.

La persona se encuentra frente a muchas situaciones con un dilema entre razón y emoción, lo que debería y lo que desearía, dependencias, necesidades y carencias que generan conflictos internos o bloquean en ocasiones las metas que se proponen conseguir.

El trabajo terapéutico ayuda a la persona a entender y entenderse en esos bloqueos y desajustes que se producen en la vida y generar cambios internos que le permitan desbloquear el conflicto.

La terapia termina cuando la persona desde el conocimiento de sí mismo, desde el respeto, el derecho y la aceptación de su identidad asume la responsabilidad de sus metas de forma coherente, aceptando el derecho propio y de los demás a ser diferentes.

Los problemas y conflictos se expresan con diferentes patologías: ansiedad, depresión, dificultades en la relación con los demás, crisis de pareja, anorexia, bulimia y adicciones.

Cuando aparece alguna dificultad en la vida de la persona, intenta ser ella misma quien resuelva esa situación, tratando de ser lógico, controlando sus emociones y negando las cargas emocionales que esas dificultades despiertan, porque se suele confundir lo emocional con lo inmaduro o poco razonable, cuando lo emocional es un lenguaje rico que hay que saber leer desde una lógica diferente, la lógica del mundo emocional, que nos indica que algo necesitamos comprender de nosotros mismos o necesitamos cambiar.
Desarrollo de la terapia

El proceso de terapia es un trabajo de colaboración entre la persona y su psicóloga. La primera sesión se centra fundamentalmente en el análisis del problema y qué sintomatología produce a nivel emocional, cognitivo, conductual y somático.

Se realiza la evaluación mediante test y cuestionarios específicos para cada caso, con el objetivo de realizar el diagnóstico del mismo y realizar la terapia más adecuada a cada persona.

En el proceso terapéutico es fundamental toda la información que la persona aporta, su historia personal, vivencias, como ha integrado esas experiencias en el desarrollo de su personalidad así como su visión de la realidad y su proyecto de vida.

Más información

En nuestro centro, atendido por la Psicóloga Isabel Rodríguez Romera y situado en Antequera, desarrollamos diversos tratamientos para ayudar a personas con diferentes trastornos psicológicos. Realizamos terapias para tratar:



Los trastornos de ansiedad son los que con más frecuencia podemos ver en la consulta. El estilo de vida actual con un alto nivel de exigencia en donde la persona pierde el valor como tal y solo se valora desde su producción, genera un alto nivel de estrés que se manifiesta con una serie de síntomas que caracterizan la ansiedad:

Sítomas a nivel fisiolóico: sensación de ahogo, palpitaciones, mareos, temblores, alteraciones del sueño, sudoración, taquicardias, etc.

Síntomas cognitivos: el síntoma más significativo es el cambio en la percepción de sí mismo. Aparece una sensación de incapacidad con la que no nos identificamos. Vemos la realidad como desbordante y generamos unos pensamientos anticipatorios acerca de posibles dificultades y problemas de las situaciones a resolver. Dificultades de atención y concentración y disminución del rendimiento.

Síntomas emocionales: se presentan en forma de diferentes miedos y en situaciones que antes no aparecían. Miedos a no saber resolver situaciones que antes se manejaban sin dificultad, miedo a perder el control, a que aparezcan episodios de crisis de ansiedad o angustia, a estar o permanecer en determinados lugares, en forma de agorafobia y claustrofobia.

Síntomas conductuales: estos síntomas se ven reflejados en los comportamientos de las personas, quienes deben buscar asesoramiento para afrontarlos sin ningún tipo de dificultad.



Este cuadro se caracteriza por la sensación de pérdida con la que la persona vive ese momento en su vida, que le lleva a la desmotivación, tristeza y a veces a un sentimiento de desesperanza y al convencimiento de que esa pérdida es irrecuperable. La causa puede ser reconocida como externa a la persona, como algo real e identificable: un trabajo, una relación, un ser querido. También es posible que se presente como algo interno y que no siempre resulta fácil de identificar por la persona; puede ser una situación concreta que le permita explicar esa sensación de apatía, de desesperanza y de pérdida del sentido o de ilusión en su vida.

Los síntomas emocionales más característicos de este cuadro son: la tristeza, la desmotivación, la culpa, la baja autoestima y, como en muchos casos, un fuerte sentimiento de desesperanza.

Los síntomas cognitivos en este trastorno: aparece un estilo de pensamiento muy característico, una visión muy negativa de sí mismo, de la realidad y de su futuro, también se presenta la indecisión o la dificultad para tomar decisiones.

Los síntomas más característicos a nivel físico son las numerosas somatizaciones que le acompañan y la sensación de cansancio.

Los síntomas más frecuentes a nivel de comportamiento son la disminución o evitación de la actividad.



Anorexia:

Necesidad de controlar que se centra en la comida. Suelen ser personas perfeccionistas, inteligentes, controladoras, que son definidas por sus padres como “hijos no problemáticos” hasta el momento de la aparición del trastorno. Se vive con un miedo intenso a ganar peso, incluso estando en un peso inferior al normal. La negación del problema por parte de la persona es uno de los síntomas característicos de este trastorno de la alimentación.

  • Percepción alterada de su propio cuerpo, aunque no se da esa percepción distorsionada del cuerpo con respecto a los demás.
  • Utilización del ejercicio físico, laxantes y diuréticos, además de una disminución de la ingesta como forma de controlar el peso.
  • Aislamiento social.
  • En las relaciones familiares empiezan a aparecer conflictos relacionales.

Es importante que la familia sepa diferenciar cuando la persona, generalmente un adolescente, está haciendo dieta de adelgazamiento o está entrando en un cuadro de anorexia. Aunque en un primer momento puede ser difícil diferenciarlo, quizás el criterio más válido es que en la anorexia no existe un límite en el deseo de perder peso y puede conducir a la muerte.



Cuando una pareja entra en crisis y acude a consulta, las causas de esa crisis de pareja pueden ser muy diversas, pero generalmente la expresan como una falta de entendimiento entre ellos o una dificultad para comunicarse. Hay diferencia sobre lo que entendemos por afecto en la pareja y como darlo y recibirlo. Se evidencia falta de implicación en la relación por alguno de ellos, pues tienen intereses diferentes. Es como si dos personas que recorrieran el mismo camino y hablaran el mismo idioma hubiesen cambiado y tuvieran la sensación de ir por caminos diferentes o hablar idiomas distintos sobre la vida y la relación.

La psicóloga les puede ayudar a volver al mismo camino y a hablar el mismo idioma.




Visite nuestras instalaciones o comuníquese con nosotros:

Calle Carreteros, 6, 3ºB- Antequera

952 703 304 //  609 065 715


Psicóloga Isabel Rodriguez Romera problemas psicológicos
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